Wskazówka:
En Nueva York existe un selecto Club de Exploradores del que han sido miembros personajes de renombre como Amundsen o Edmund Hillary. Este club se inició en 1904, cuando el mapamundi todavía tenía espacios en blanco. En aquella época, si el candidato no había llegado el primero a alguna parte, ni siquiera se tomaba en consideración su ingreso. Más de cien años después, tal condición ya no es imprescindible para acceder a la famosa hermandad de trotamundos, pero sigue vigente otro requisito: el de ser recomendado por un socio. Durante largo tiempo, el Club fue una organización destinada únicamente a caballeros. Dejó de serlo en los años ochenta del siglo pasado. A partir de entonces, se admiten también mujeres, por ejemplo, arqueólogas o submarinistas. 
Entre los miembros más célebres de este noble gremio figura Michael Rockefeller, representante de la cuarta generación de la famosa dinastía petrolera. En 1961, durante una expedición a Papúa Nueva Guinea, justo un día después de que Michael enviara por correo a la dirección del Club en Nueva York una colección de artefactos recopilada durante su viaje, se perdió el rastro del joven explorador. Su cuerpo nunca ha sido encontrado, ni el misterio de su desaparición esclarecido. Aún hoy se especula sobre el destino del infortunado aventurero. ¿Lo devoraría algún animal o acabaría en el estómago de los caníbales? No se sabe. 
A principios del siglo XXI, en la era de los mapas virtuales, el mundo es diferente y los exploradores, también. Para los socios fundadores, ser el primero en llegar a algún lugar significaba mucho, pero es porque ellos tenían la oportunidad de serlo. Hoy en día, eso ya no es posible y los desafíos de la asociación son distintos. Ahora lo que más se valora es el aporte científico. Los miembros del Club piensan en el futuro, en el cambio climático y en la preservación animal y humana; consideran la exploración de otro modo, con nuevas herramientas. Utilizan imágenes de satélite de alta resolución o la inteligencia artificial. Un buen ejemplo del nuevo enfoque es el caso de un equipo de paleontólogos que fue a Mongolia en búsqueda de huesos de dinosaurios. Usaron drones y escáneres de imagen multiespectral muy precisos y encontraron cientos de restos de esos animales. 
Sin embargo, lo que no ha cambiado son la curiosidad y la perseverancia por descubrir cosas.
Na podstawie: www.xlsemanal.com